M4A, WAV, MP3: qué formato de audio elegir y cómo convertirlo
Grabas una entrevista con el móvil y te sale un M4A. El editor no lo acepta. Lo exportas a WAV y de repente una hora de audio pesa 600 MB. El clásico.
Qué formato para qué
WAV no está comprimido. Úsalo mientras grabas y editas, cuando quieres cero pérdida. Cuenta unos 10 MB por minuto.
MP3 es el universal. Correo, web, presentaciones. A 192 kbps no vas a oír la diferencia y el archivo baja a una décima parte.
M4A (AAC) es lo que te dan el iPhone y casi todas las grabadoras de voz. Mejor calidad que MP3 al mismo tamaño, pero algún software antiguo aún se atraganta.
FLAC es sin pérdida como WAV pero ocupa más o menos la mitad. Ideal para archivar música.
La regla sencilla
Estás editando → WAV. Lo envías → MP3. Lo archivas → FLAC. Ese es todo el árbol de decisión.
Convertir sin instalar nada
No necesitas programas. Arrastra el archivo a FileTools, elige formato de salida y bitrate, y descarga el resultado. Todo funciona en tu navegador, así que la grabación no sale de tu equipo — con entrevistas y material de clientes eso no es un detalle menor.
También va por lotes: metes treinta archivos y salen todos convertidos.
Y si ese audio va a acabar en un vídeo multilingüe, TubeVoice te monta el doblaje y los subtítulos encima.