De CSV a Excel sin columnas rotas ni ceros perdidos
Un CSV es solo un archivo de texto con comas. Y aun así puede arruinarte una tarde: las tildes se convierten en símbolos, 00420 pasa a ser 420 y el 3 de abril se transforma sin avisar en el 4 de marzo.
La causa siempre es la misma: al hacer doble clic, Excel adivina. Así se lo quitas.
No abras el CSV con doble clic
Ve a Datos → Obtener datos → Desde texto/CSV. Excel te muestra una vista previa donde configuras tres cosas a mano: codificación, delimitador y tipo de cada columna.
Pon la codificación en UTF-8. Eso resuelve el noventa por ciento de los caracteres rotos. Si el archivo sale de un sistema antiguo, prueba Windows-1252.
El delimitador importa más de lo que parece: muchos exportes europeos usan punto y coma, porque la coma es el separador decimal. Excel no siempre lo detecta.
Columnas que deben quedarse como texto
Haz clic en cada columna de la vista previa y cámbiala a Texto siempre que sean:
- teléfonos y códigos postales (si no, desaparece el cero inicial)
- números de cuenta, NIF, códigos EAN (los números largos acaban en notación científica)
- referencias de producto tipo 1-2 o 3E4 (Excel las convierte en fechas o potencias)
Define las columnas de fecha de forma explícita e indica si el origen es DMA o MDA. No lo dejes a interpretación.
Cuando tienes cincuenta
Importar de uno en uno no tiene sentido si tu tienda genera un CSV nuevo cada noche. Batch Convert de FileTools coge una carpeta entera y devuelve los XLSX de golpe, con la codificación intacta.
Conclusión
Tres ajustes — codificación, delimitador, tipo de columna — y los datos entran limpios a la primera. Lo demás es repetir.
Puedes probar la conversión en FileTools: funciona en el navegador y no sube nada a ningún sitio.