DOCX a Markdown: convierte documentos de Word en algo que las herramientas sí leen
Un archivo de Word es un zip lleno de XML. En pantalla parece simple y se resiste en cuanto pegas el texto en otro sitio. Markdown es lo contrario: texto plano, legible, entendido por todas las herramientas que importan.
Por qué importa
GitHub, Notion, Obsidian, los generadores de sitios estáticos, la mayoría de los sistemas de documentación — todos hablan Markdown. Word habla Word. Cuando un borrador tiene que convertirse en página de docs, README o artículo, alguien acaba reescribiendo los títulos a mano. Ese es el precio de quedarse en .docx.
Qué sobrevive y qué se rompe
Títulos, negrita, cursiva, listas y enlaces pasan limpios. Las tablas se vuelven tablas Markdown, aunque las anchas quedan feas. Las imágenes se vuelven enlaces que quizá tengas que reconectar. Notas al pie y comentarios suelen ser las bajas. Acepta antes los cambios registrados: el conversor no adivina.
Convertir en el navegador
FileTools convierte DOCX a Markdown directamente en el navegador. Sueltas el archivo, obtienes el .md, descargas. Sin cuenta, nada se sube a un servidor ajeno, sin marca de agua. Eso importa cuando el documento es un contrato o una especificación interna.
Si el origen es un PDF, el mismo sitio cubre ese camino y su OCR se ocupa de los escaneos.
Cuándo gana Word
Todo lo que tenga fórmulas, maquetación compleja o paginación de imprenta se queda en Word — o pasa a PDF. Markdown no tiene saltos de página ni columnas. No fuerces un informe dentro.
Versión corta
Escribe en Word si te apetece. Convierte a Markdown cuando el texto tenga que vivir en otro sitio. Acepta cambios, arregla tablas, déjalo simple.
La misma lógica aplica en otros sitios: una foto de una habitación se vuelve un rediseño en RoomFlip, un vídeo lo dobla TubeVoice.