Canales de difusión de Instagram: la newsletter que sí se abre
Las stories desaparecen en 24 horas y llegan a una parte de tus seguidores. Las publicaciones pasan por el algoritmo. Un canal de difusión entra directo en la bandeja de mensajes, y ahí las tasas de apertura juegan en otra liga.
Por qué funciona
Hay que unirse a propósito, así que dentro solo está la gente a la que de verdad le importas. Nadie más publica: tú envías, ellos responden con un emoji o una encuesta. Sin hilos, sin peleas en comentarios. Es normal ver un 50-70 % de aperturas, mientras una newsletter por email celebra el veinte.
Qué enviar
Lo que no encaja en ningún otro sitio: trabajo a medias, cifras que no publicarías, decisiones que aún no has tomado. «Este vídeo lo monté tres veces; aquí está la versión descartada». Usa encuestas todo el rato: cuestan un toque y te dicen más que cualquier pestaña de estadísticas.
Cómo se estropea
Tres mensajes al día y el canal se vacía en una semana. Dos o tres por semana es el punto justo. Y en cuanto se convierte en una lista de descuentos, pierde exactamente aquello por lo que la gente entró. Vender sí, pero como un mensaje de cada cinco.
Se crea desde tu perfil, en el icono de mensaje nuevo. Lo difícil son los primeros cien miembros, y ahí entra KupSledujici. Y si envías vídeos cortos a un público que no habla tu idioma, tienes TubeVoice.